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Microsoft 365 y Google

Sincronizar no es copiar. Si borras un archivo, se borra en todas partes. Si un programa malicioso lo cifra, se sube cifrado. La papelera y el historial de versiones ayudan con los errores del día a día, pero tienen límites de tiempo y de alcance que conviene conocer antes de confiarles la continuidad del negocio.

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La diferencia, en una frase

Una copia de seguridad guarda el estado de tus datos en un momento del pasado. La sincronización mantiene todos tus dispositivos en el mismo estado actual. Son cosas distintas y solo una te salva cuando el estado actual es el problema.

Es fácil confundirlas porque ambas implican que los archivos están «en otro sitio». Pero ese otro sitio, en la sincronización, refleja el desastre en cuestión de segundos.

Los tres escenarios donde la sincronización no ayuda

El borrado que se descubre tarde

Alguien borra una carpeta en marzo y nadie se da cuenta hasta junio, cuando hace falta un documento de dentro. La papelera del servicio tiene un plazo de retención limitado; pasado ese plazo, el contenido desaparece definitivamente.

El ransomware

El programa cifra los archivos del equipo. El cliente de sincronización, que hace su trabajo, sube diligentemente las versiones cifradas. En pocos minutos, la copia en la nube está tan cifrada como el original.

El historial de versiones puede permitir volver atrás archivo por archivo, pero hacerlo con miles de documentos es un trabajo largo, y algunos servicios limitan cuántas versiones conservan.

La cuenta que se elimina

Cuando se borra la cuenta de una persona, se borra su espacio personal. Si ahí vivían archivos de trabajo —que es lo habitual cuando no se usan unidades compartidas— desaparecen con ella. Hay un periodo de gracia, pero es corto y nadie se acuerda hasta que ha pasado.

Qué cubre realmente cada mecanismo

Mecanismo Sirve para No sirve para
Sincronización Tener los archivos en varios dispositivos Recuperar nada: replica el estado actual
Papelera Un borrado detectado pronto Un borrado detectado meses después
Historial de versiones Recuperar un documento concreto Recuperar miles de documentos a la vez
Copia de seguridad Volver al estado de una fecha concreta Nada, si no se ha probado a restaurar

Lo que sí es una copia de la nube

Existen servicios especializados que hacen copia del contenido de Microsoft 365 o Google Workspace hacia un almacenamiento independiente. Lo relevante de esa independencia es que el proveedor de la copia no es el mismo que el del servicio: si algo va mal en uno, el otro sigue intacto.

Al elegir uno, los criterios que importan son el historial que conserva, si permite restaurar un elemento suelto o solo el conjunto, si cubre correo además de archivos, y qué protección hay contra el borrado de las propias copias.

La comprobación que responde a todo

Hay una pregunta que corta cualquier debate sobre este asunto: si mañana desaparece toda la información de vuestra nube de trabajo, ¿de dónde la recuperáis?

Si la respuesta es «está en la nube», la respuesta es que no la recuperáis. Si la respuesta nombra un segundo sitio, entonces sí hay una copia. Y si la nombra, la siguiente pregunta es cuándo fue la última vez que alguien restauró algo desde ahí.

Qué hacer si toda tu empresa trabaja en la nube

Es la situación de muchas empresas pequeñas, y no tiene nada de malo: significa menos servidores que mantener. Solo hay que cubrir el hueco.

  1. Mover los archivos de trabajo del espacio personal de cada uno a unidades de la organización. Es el cambio que más pérdidas evita.
  2. Contratar una copia externa del correo y los archivos, con historial de varias semanas como mínimo.
  3. Ampliar los plazos de retención de la papelera dentro de lo que permita tu plan.
  4. Probar una restauración al trimestre y anotar cuánto se tarda.
  5. Documentar dónde está esa copia y quién sabe usarla, en el plan de continuidad.

El coste de no hacerlo

No es solo perder archivos. Es perder el historial de correo con un cliente en medio de una discusión contractual, o los justificantes que hacen falta en una inspección, o el trabajo de varias semanas de un proyecto en curso.

Y hay un matiz de cumplimiento: el RGPD (se abre en una pestaña nueva) exige poder restaurar la disponibilidad de los datos personales de forma rápida en caso de incidente. Sin copia, esa capacidad no existe.

Es una de las primeras cosas que comprobamos en la auditoría de seguridad, precisamente porque la respuesta suele ser que nadie lo había mirado. Si quieres saber qué pasaría en tu caso, cuéntanos qué usáis y lo vemos. Las dudas más habituales están resueltas en las preguntas frecuentes.